La nourriture
Y algo que merece la pena: 4 personas con las que compartirla.
Y además, puedes llevar algún acompañante que también puede comer contigo por ese precio.
¿Cuál será el siguiente nivel?
¿Volveremos a probar los Kellog's?
Al final, ha ocurrido eso de adaptarse o morir, y por ahora no lo llevo mal del todo (será porque me he concienciado de lo que podría ocurrir). Sin embargo no se levanta una por las mañanas de la misma manera cuando no ve el cielo azul.
Aquí, una evolución de las vistas desde mi piso.
Etiquetas: alojamiento, erasmus, tiempo
Érase una tarde de domingo otoñal ... en la Lorena francesa:
Paúl: Eli, ¿quieres hacer diagramas UML conmigo? ¡Es muy romántico!
Yo: O_o
(en contexto sarcástico ... que todo hay que decirlo!!)
Si en algún momento decido moverme a otra ciudad universitaria como ésta, con la intención de buscar un alojamiento a largo plazo, espero que no se me olvide eso de "apalabrar con antelación", porque a diferencia de lo que ocurre en Granada, que siempre te encuentras algún cartel pegado en cualquier farola, cabina telefónica, pared... aquí está todo un poco demasiado desértico en ese aspecto.
Y sí, importante dejarlo listo con antelación porque al ser universitaria y empezar todo tan temprano ( los primeros días de septiembre ya hay jornadas de recepción y actividades varias), los estudiantes quieren tenerlo todo ya preparado para esas fechas y si uno no se da prisa es posible que se encuentre sin nada.
¿qué opciones tenemos en Nancy?
Opción 1: Albergue juvenil. Si no piensas quedarte demasiado tiempo no es mala opción, porque puedes dormir más o menos cómodamente por unos 13 euros la noche aprox; y mientras, puedes buscarte un alojamiento en condiciones.
Lo malo es que generalmente están lejos del centro de la ciudad.
Opción 2: CitéU o Residencia universitaria. Hay unas cuantas y relativamente cerca de las diferentes facultades e incluso del centro.
Uno de los organismos que se encarga de estos temas es el CROUS, que tiene unos plazos en primavera para solicitarla y están muy demandadas; no obstante existe una especie de mutua de estudiantes o MGEL que también dispone de alguna (y por lo que cuentan están bien) y que sirve de desahogo a las otras.
Entre ciento y pico y trescientos euros puede costar.
Opción 3: piso de estudiantes o estudio.
Ojo con esto, porque al llegar la vuelta al cole suelen subir un poquito los precios precisamente por la avalancha de gente que llega de nuevo a poblar la ciudad.
Hay de todos los precios y dimensiones, dependiendo de la zona, si es compartido o no ... pero la media ronda los 300-350 euros, aunque pueden encontrarse más económicos y en buenas condiciones si se empieza pronto a buscar.
¿Cómo?
* En periódicos tipo ParuVendu.
* En sitios web como Appartager o e-colocation, entre otros; que por un módico precio te dan la información de contacto de aquellas personas en cuyo appartamento estás interesado. Merece la pena sólo si la web es bastante visitada (appartager por ejemplo). Y es muy importante dejar la vergüenza a un lado y llamar por teléfono antes que escribir un e-mail, porque contactas antes con la persona en cuestión, evitas que se te cuelen muchas otras personas y que te digan eso de : "désolé, il est déjà loué", o directamente no te contesten el correo (muy tipico).
* Anuncios de papel en lugares como MGEL, en el Punto de Información Joven, o en los tablones de las facultades.
* A través de inmobiliaria. Te ayudan a encontrar cualquier cosa más o menos a tu medida, pero sale más caro, porque al menos uno de los meses (íntegros) hay que pagarle a ellos también.Inmobiliarias también hay bastantes, e incluso en las propias ventanas de los edificios existe la referencia a la inmobiliaria donde tienes que dirigirte si te interesa.
Doy fé de que esta tarea puede llegar a resultar agotadora.
(¡¡aunque finalmente lo conseguimos!!)
Etiquetas: alojamiento, erasmus, nancy
Guille, esto va por tí. En verdad, es sólo una excusa más para que vengas a verme.
Un besote grande !!!
Etiquetas: erasmus, escaparate, nancy, warhammer
Esto fue en la plaza Stanislas, en un edificio por dentro.
El parque de la Pepinière, que otra cosa no, pero castaños hay unos pocos ... y él se enamoró de toooodas las castañas que estaban en el suelo.
En el final del trayecto, se sintió como Robin Hood, y cuando pasábamos por los castillos medievales estos, volvía a mirar al horizonte, con su bellota en mano, como metiéndose dentro de una película de animación ...